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JAVIER VARGAS: “EL FEELING ES FUNDAMENTAL PARA TRANSMITIR EL VIRTUOSISMO, NUNCA ME HA PAREDIDO MAL, AUNQUE YO SOY MAS DE LA VIEJA ESCUELA.”

La historia de Javier Vargas es la del corredor de fondo acostumbrado a las adversidades creativas. Una historia jalonada de brillantez, una técnica muy personal, y un discurso musical incuestionable. A lo largo de su carrera, ha sorteado los más diversos estilos, para afincarse decididamente en el territorio del blues, un lugar donde ha encontrado no solo el remanso creativo, sino un espacio que ha explorado con el virtuosismo de sus composiciones. Quizás sea el guitarrista, y el artista, más internacional de nuestro país, y ha trabajado con los grandes del blues y del rock mundial como Carmine Appice, Paul Shortino, Bobby Alexander, Tim Bogert  Pat Travers o Carlos Santana, pero también de nuestro país como Miguel Ríos, Manolo Tena o Javier Gurruchaga. Este año se encuentra embarcado en una gira de presentación de su último trabajo registrado “Heavy City Blues”, un disco en el que revisa todos sus ancestros y todas las influencias que le hicieron ser lo que es, y que ha sorprendido a devotos y detractores a partes iguales.

“…El feeling es fundamental para transmitir el virtuosismo, nunca me ha parecido mal, aunque yo soy más de la vieja escuela…”

 

“Heavy City Blues” es un disco en el que te remontas a tus orígenes como músico para revisar a fondo esos ancestros creativos. ¿Cómo surgió la necesidad de grabar un disco como este?

Siempre he tenido necesidad de tocar rock y blues, de alguna manera es mi habitat natural, lo demás son influencias que he ido adquiriendo a lo largo de mi carrera, mis gustos son muy eclépticos, estoy influenciado también por los comics y el buen cine, aunque hay también mis gustos son muy variados y diversos, la verdad que hacía tiempo que tenía la necesidad de dar rienda suelta a ese estado natural, y con la colaboración de Carmine y Paul lo tenía en bandeja.

En este disco podemos encontrar referencias a bandas como Cream, Led Zeppelin, Jimmy Hendrix, o Vainilla Fudge. ¿Fueron estas las bandas que enriquecieron tu vida como artista, o también hubo otras formaciones esenciales en tu vida?

Esas que nombras, además de Deep Purple, Black Sabbath de los finales de los 60, Beatles, Rollings, Tamla Motown, Chuck Berry, BB King, John Lee Hooker… y del rock Argentino de los 70  Manal, Almendra, Los Gatos, Vox Dei… etc

Este disco, sin duda, refleja tu versatilidad como músico, ya que después de diecinueve discos de blues, y una trayectoria ligada casi en exclusiva al estilo, recuperas la esencia más dura del rock. ¿Qué sensaciones te ha despertado la grabación de este disco?

Lo he pasado genial. Lo grabamos en una semana, y el estudio fue una fiesta, con Carmine sacando un ritmo endiablado para mí fue muy fácil dejarme llevar, además estaban Luis Mayo, un bajista extraordinario, Peter Kunts y Bobby Alexander, que ya todo el mundo sabe que gran cantante es, el genial Paul Shortino, y todo para serte sincero, surgió muy espontáneamente. Al final es un álbum del que me siento muy orgulloso del resultado final, ha salido como yo había imaginado antes de entrar a grabarlo, y también, gracias al fabuloso elenco que me acompaña en esta cruzada de rock, grandes músicos y amigos eso es muy importante.

En este nuevo trabajo vuelves contar con la colaboración de grandes músicos como Carmine Appice, a la batería Paul Shortino y Bobby Alexander en las voces. ¿Cómo resulta trabajar con estos genios del rock?

Como te decía en la pregunta anterior, me siento muy arropado por músicos que entienden al milímetro lo que quiero hacer, y eso hace cuando llegas al estudio sacar lo mejor de ti.

Desde la salida de “All Around The Blues” en 1.991 hasta hoy has andado un camino muy largo y fructífero, me imagino que no siempre fácil. ¿Este disco supone un punto y aparte en tu carrera, o el blues será siempre tu constante?

El blues siempre será mi constante, son las raíces, pero sin olvidar el rock y la experimentación, me gusta buscar otros caminos por los que transitar con mi guitarra y me aburre hacer siempre lo mismo, por eso cuando elijo temas para el álbum trato de que sean manejables en directo, y de alguna manera, se puedan reinventar cada noche.

 ¿Cómo guitarrista que prefieres, el virtuosismo o el alma, o como dirían los americanos, el feeling?

El feeling es fundamental para transmitir el virtuosismo, nunca me ha parecido mal, aunque yo soy más de la vieja escuela.

Este disco contiene temas muy hard rock, como “Hust Don’ t Cry” pero también algunos medios tiempos insólitos y brillantes como “Back Too My Roots” y una versión de “Love Hurts” de Everly Brothers. ¿Quizás ha sido un deseo de rizar el rizo, o de encontrar los puntos más esenciales de tu memoria histórica como músico?

Creo que es solo una pequeña parte, a lo largo de mi vida he escuchado muchísima música, que creo es la base para aprender desde los 11 años, para mi comprar un vinilo era lo más en general, los gastaba de escucharlos, y por supuesto, todas esas influencias están en este álbum y seguirá así en el siguiente me imagino.

¿Crees que este disco va a agradar a todos los fans acérrimos que conocen tu trayectoria de bluesmen?

Yo, cuando hago un disco, lo hago primero para que me guste a mí, y si no, no lo edito. Diciendo esto, cuando la gente que me sigue me felicita, o siento que mi música les ha tocado una parte de su ser, eso ya me llena de satisfacción y me hace sentir que ha valido la pena todo el largo camino recorrido, al final, es la gente la que decide con el dedo arriba o abajo, como en el circo romano. Da igual blues que rock, que lo que sea algo de tu música les tiene que tocar, si no vuelta a empezar.

Tu paso por el panorama del rock nacional, aportó una impronta indeleble. Ahí están tus contribuciones en los discos de Miguel Ríos, con canciones tan esenciales como “Un Caballo Llamado Muerte” o “Nueva Ola”, RH + y su “Transparente Maniquí”, en la Orquesta Mondragón, y como un éxito clamoroso como fue “Sangre Española” como Manolo Tena. ¿Qué recuerdos guardas de aquella etapa, y que aportaron a tu vida como artista?

Como artista experiencia, aunque en esa etapa yo buscaba tener lo que tengo ahora, mi propia banda, y aunque tenía éxito como autor de canciones, como músico me sentía frustrado por no poder hacer mi propia música con una banda. La verdad que me costó mucho conseguirlo, no fue nada fácil, y aun así, después de 20 años con Vargas blues band, sigue siendo un camino largo en el cual todavía me quedan unas cuantas cosas por delante, y mi sueño es que el gran público vuelva a descubrir el blues, el rock, y toda la música con mayúsculas tocadas por músicos, no todos esos sonidos de marketing que inundan las radios, por ejemplo, un disco que ha salido al mercado y ha pasado sin pena y sin gloria, el ultimo de John Hiatt, un discazo, y la gente se lo ha perdido “Mystic Pinball”, otro el de Boz Scaggs “Memphis”, y así sigue la lista, grandes obras maestras ocultas entre basura mediática.

La historia de tu vida, y tu mundo personal subsiguiente, lo forman territorios tan variopintos como Nashville, Ciudad de Mendoza, Mar de Plata, Madrid, o Los Ángeles. ¿Cuál ha sido el lugar donde te has sentido como el paraíso para componer?

Yo creo que el paraíso y el infierno están dentro de nosotros

 Eres un músico que pasa gran parte del año fuera del país, girando y trabajando fuera de nuestras fronteras. ¿Qué imagen tienen en el extranjero de los músicos españoles? ¿Existen referencias de nuestros músicos allende los mares?

Claro. En el mundo que me muevo yo, Paco de Lucia y Andrés Segovia, también la música del maestro Rodrigo, esa es la música más Universal de España. La verdad, es que nunca he coincididos con bandas españolas fuera, salvo en los 90 con Celtas cortos en Francia.

¿Que opinión te merece el actual panorama del rock en nuestro país?

Creo que en los momentos de crisis aflora la creatividad, y aquí hay tremendos músicos y bandas buenísimas, aparte de los que llevamos más tiempo en esto, el único problema es que este negocio de la música es muy duro y los que logran sobrevivir son héroes.

Bien es conocido el declive de la industria del disco en términos globales, y la decadencia que desquebraja sus cimientos, debido a la inoperancia que las compañías discográficas mundiales y los grandes lobbys de la música, han mostrado a lo largo de una década. ¿Qué futuro auguras para el mundo global de la música?

Creo que la piratería beneficia a los músicos y jode a la industria, al fin y al cabo, ahora todos los ingresos vienen de tocar en directo, si tienes 100.000 descargas ilegales vas a tener tus conciertos lleno. A las bandas que empiezan es lo que les interesa promocionarse en internet y conseguir que su música llame la atención global, creo que estamos asistiendo a un nuevo modelo de negocio en el cual las discográficas son promotoras, y también, venden el marchandasing etc. Pero aun así, ya puedes ser un artista o banda que venda cientos de miles, al final todo ese dinero se lo llevara la promoción, los seguidores eso si quieren verte en directo, y hay esta la supervivencia de los músicos.

En tu opinión, ¿qué ingredientes debe tener la canción perfecta? ¿Y el riff perfecto?

El riff perfecto, nace espontáneamente, debe tener ritmo, melodía, y ser como un mantra que te enganche, y la melodía tiene que tocarte la fibra. No me gustan las melodías facilonas para vender rápido, hay unas cuantas en el pop Español que no voy a nombrar por respeto, pero que me rayan, me gusta la música hecha con el corazón, y también, se puede hacer un hit de esa manera, pero es importante cuando compongo, sentírteme en un escenario tocándola, y ahí me doy cuenta si puedo defender ese riff o canción.

Después de una trayectoria tan impresionante como la tuya, ¿qué le queda por hacer a Javier Vargas?

Mucho todavía. Estoy empezando. El pasado es historia, el presente un regalo, y el futuro, un misterio por resolver.

¿Habrá gira de presentación por España y USA de “Heavy City Blues?

Sí, estamos en ello. En octubre tres fechas, después en noviembre, 9 más, y así en el 2014 que pisaremos Latino América, Europa y Rusia.

Y por último. ¿Algún consejo a las músicos de este país para que sus vidas y sus composiciones mejoren?

Si lo que hacen realmente, lo aman, no tirar la toalla. Las cosas están difíciles, pero cuando yo empecé tampoco eran nada fáciles.

CHEMA GRANADOS

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