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LOS SUAVES. SALA SALAMANDRA. BARCELONA

Los Suaves para siempre. Un legado para la posteridad.

 

La afamada Sala Salamandra colgó el cartel de entradas agotadas una vez más. Muchos aficionados acudieron desde todos los puntos de BCN y de todo tipo de edades, y otros, centenares de personas, tuvieron que resignarse y quedarse en la puerta sin entrada. Los de Ourense comenzaron a las 22,20 puntuales, poniendo patas arriba a todos los presentes de manera sobrecogedora con clásicos como “No Puedo Dejar El Rock”, “Los Sueños Se Van”, “Palabras Para Julia”, “Maldita Sea Mi Suerte”, canciones intensas por las cuales nunca pasara el tiempo, y que nos contagiaron, una vez más, toda su energía y su euforia. Continuaron con “Ciudad Perdición”, Si Te Atreves A Nacer”, “Por Una Vez En La Vida” y “Viajando Al Final De La Noche”, para cargarnos las pilas, y otra vez mas, atacaron con la leyenda y el recuerdo a Phil Lynott, un tributo de Yosi a un gran músico, “Lynott” y “Mártires del R,N,R, con toda la sala acompañando al gran Yosi como si de una sola garganta se tratara. Sin tregua, continuaron con “Perdao”, “Llegasteis Hasta Mi” y “Siempre Igual atrapando a su público que estaba dándolo todo, saltando, delirando y  cantando,  sudando la camiseta. Entonces llegó el punto más álgido de la noche con canciones como “Cuando La Música Termina” “Dulce Castigo”, inmersos en un ritmo trepidante, con los corazones a punto de reventar, y llega “San Francisco Express” rugiendo a golpe de garganta, y seguidamente, “Afilador” y el “Himno Gallego”, donde nuestro gran Yosi nos sorprendió alzando la bandera de Catalunya, ondeándola con pasión, y seguidamente, la enseña gallega, mientras el público, eufórico, era un mar de brazos en alto.Y por fin, la recta final, el deliro con temas como “Peligrosa María”, “Ya Nos Vamos” y “La Noche Se Duerme”. Una noche de rock inolvidable, pasional, todo un derroche de energía, de fuerza, y de entrega total de toda la banda. Una noche, que quedará marcada en nuestras vidas con la marca de la emoción imborrable. Tras el concierto, y arropados por la música que sonaba en la sala, todos los miembros del grupo salieron para compartir abrazos, firmas y fotos con los aficionados, durante más de media hora, todo un gesto de gratitud. Los Suaves, quedaran para la posteridad, serán siempre un recuerdo que tardará mucho tiempo en borrarse de nuestra memoria. Los Suaves, para siempre. Se os quiere.

Texto: CHELY JIMENEZ

Fotografías: PILAR G. G.

 

 

 

 

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