PATRICIA TAPIA-KHY. SALA LIVE!. MADRID

 

 

 

 

PATRICIA TAPIA-KHY EN UN MOMENTO DE SU ACTUACION EN LA SALA LIVE!. FOTO: CHEMA GRANADOS

 

Muchos calificativos he utilizado a la hora de definir a Patricia Tapia, hasta me atreví a convertirla en una figura deificada de Monserrat Caballé, pero en versión rockera. Quizá la semejanza entre ambas resida en el alto grado de perfil artístico. Pero es que lo de esta mujer no tiene paragón. Entregada en cuerpo y alma a definir su vida inmersa en la música, se arriesga en cada canción más allá de lo espiritualmente prudente. Pero sigue ahí, luchando con la misma energía vitalista, escribiendo canciones imposibles que resuenan en el corazón con la intensidad de un huracán. Ni la ola de frio fue capaz de disuadir a sus fans e incondicionales de asistir a la presentación de su nuevo disco en Madrid, el concierto que será el origen de su presente gira. Allí estuvieron arropándola y apoyándola con la entrega de siempre.

Abrieron la noche Perfect Smile, una banda formada en 2.0o4 que publicó su primer disco “Mañana Puede Ser Peor” en 2.010. Ofrecieron un set list cálido, sin circunloquios. Su música hace equilibrios en la frontera de muchos estilos casi antagónicos, pero compatibles, como el jazz o el heavy, incluso el metal progresivo, o los clásicos capitaneados por Bach. Confieso que me gustó la evolución de las estructuras de las canciones que presentaron, no ya por su complejidad compositiva, sino por la originalidad subliminal que rezuma todo el repertorio. Acaso sea por mi edad, pero sentí la evocación en algunos pasajes de la figura siniestra de Frank Zappa, y sus geniales onomatopeyas musicales. Comenzaron con “Payaso” “Amargor Despertar” y “Acto final” que nos introdujo en la esencia del grupo. Con “Pétalos De Rosa” nos mostraron su vertiente más dura y metalera, y luego, continuaron con “Cuentacuentos”, “Murphy”, “Por El cielo”, y acabaron magistralmente con una versión de “Desátame” de Mónica Naranjo, con la que lograron, no solo encandilar al público, sino dotar a la canción de una nueva dimensión.

Tras el cambio de backline, y una breve presentación del carismático Txus de Fellatio, a la sazón batería y compañero en las filas de Mago de Óz, una intro sugestiva puso a Patricia Tapia sobre el escenario, atravesando la espesura del humo difuminado  con esa elegancia comedida que la caracteriza. Los acordes de “Principio Sin Final”, el tema que abre su nuevo álbum, titulado genéricamente “Irrompible”, sonaron impactantes, y con un sonido sobresaliente. Continuó con “Entre Cristales”, también de su nuevo disco, y luego, hizo concesiones a su anterior trabajo con “Al Otro Lado Del Papel”. A partir de ahí, fue intercalando canciones del nuevo disco y del antiguo como “Vendiendo La Fe” o “Promesa Olvidadas”. Especial intensidad se vivió con temas tan carismáticos y elementales como “En Mi Locura” o “Mil Momentos”. Patricia se dejó arrastrar por un torrente de emociones, y como en cada concierto, ofreció lo mejor de si misma de manera pasional, muy profesional, mostrando una imagen intachable, y hasta una arrogancia talentosa para expresarse como frontman. Defiende su territorio con uñas y dientes, siendo cálida pero sensual al mismo tiempo, sin dejar que la dureza expresiva pase a un segundo plano. Hay mucha homogeneidad en sus ademanes, y sobre todo, mucha adrenalina explosiva en sus miradas soterradas. Otro momento especial de la noche lo puso el set acústico compuesto por temas como “En Mi Memoria” de su primer disco, “One More Day”, “Notting Else Matters” de Metallica, que trasvasado a su maravillosa voz, resultó un tema delicioso. Terminó este set con “Cuando Se Apague La Luz” de su último disco.

Patricia Tapia arrancó magia del vacío, convirtiendo la noche en un maravilloso espectáculo de rock y pasiones conjuradas en una suerte de riffs y maléficos algoritmos, donde se conjugaron lo humano y lo divino en un mismo plano. Su voz ha ido ganando enteros, no solo por su cromatismo vocal y su color excepcional, sino por la dinámica expresiva de sus particulares tonos. Además, demuestra su talento al concebir unas canciones bien elaboradas, bien forjadas,  que tienen mordiente y mucha garra.

Nadie podrá poner en duda su talento. Desde sus predecesoras como Azucena de Santa, y otras muchas que han fraguado con su trabajo el camino para que las mujeres tengan su espacio en el mundo del rock, no ha habido una mujer que sustente con tanta autoridad el cetro de las cantantes femeninas. Antes de retirarse, Carlos Marín, guitarrista de Mago de Öz subió al escenario para tocar junto a la banda el tema “Mi Tumbha Llora Sin Ti”, donde imprimió su especial carácter en un solo magistral. Reclamada por su público, ofreció tres bises antes de retirarse: “El Violín Del Diablo”, “Beat It” y “Vidas En Ruinas”.

CHEMA GRANADOS

 

 


Leave a reply