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THE VAL + JORDI CASTILLA & CARTA MAGNA. SALA TABOO. MADRID

THE VAL + JORDI CASTILLA & CARTA MAGNA. SALA TABOO. MADRID

22/03/2.013

Las palabras, a veces, no sirven para describir la belleza, para narrar lo que está más allá de la razón lógica y se sitúa en el espacio de los sentimientos más certeros. Un mundo de posibilidades, que bien explotadas, pueden convertir un concierto de rock, en una experiencia enriquecedora. Como la vivida la pasada noche de viernes en la Sala Taboo de Madrid, donde la banda THE VAL ejerció con autoridad su capacidad para emocionar, gracias a un show intenso y poderoso, donde esparcieron el aroma vivificante de su gnosis melódica. Una razón que no deja de perder toda la esencia rockera de más raigambre. Una lección de profesionalidad, entrega e intensidad, que se convirtió, para siempre, en un recuerdo imborrable.

Jordi Castilla & Carta Magna abrieron la noche en una sala casi desolada que se fue llenando poco a poco. Muy voluntarioso y entregado, Jordi Castilla se entregó por completo en el escenario para dejar patente toda la integridad de su talento, con canciones como “Si Estás Aquí”, “Serás” o “Tu Reacción” armado con su guitarra acústica. La formación, tres voces y guitarra, demostró como con poco puede hacerse mucho. Canciones vivas que consiguieron entrar en el público poco a poco. El sevillano encontró un espacio para la comunicación, por donde dirigió la fuerza de su talento.

Seguidamente, los acordes de “A Kiss In A Dragon Nigth” se abrieron paso entre la oscuridad del escenario, y se destapó el tarro de la esencias. La voz de Gabrielle de Val se desplegó majestuosa, y los compases se fueron sucediendo como una fuerza insondable. La banda sonaba compacta, con imponente precisión, ofreciendo su mejor vertiente. Quizá sea una de las bandas más originales y precisas del rock nacional, con una trayectoria intachable. Son músicos muy preocupados en ofrecer un buen espectáculo y unas buenas canciones, con un proyecto serio y madurado, bien hilvanado, que sin duda les ofrecerá muchos grandes momentos. Además, cuenta con músicos con ideas renovadas surgidas de la originalidad compositiva, muy en la línea de las grandes bandas de rock melódico internacional. El show, es un compendio de emociones y de ímpetu, con una Gabrielle de Val grandiosa sobre el escenario, reina regia, comunicadora y muy expresiva, aportando ese grado de ternura que tiene su voz impoluta. A destacar la genialidad de Alfonso Ramos, un guitarrista espectacular, muy entregado, muy técnico a la hora de ejecutar inmaculados tappings, pero conmovedor en los solos. Además, los teclados de David Erick aportan las líneas melódicas, convirtiendo el producto final, en un delirio para los sentidos. No puedo dejar de olvidarme de los demás músicos de apoyo de la banda, completamente involucrados en el resultado final.

Revisaron su disco “Back” donde no faltaron temas como “Dreaming”, “Johnny’s Got A Red Car” “Back”, “The Devil’s And The Band” o “Pay For The Lonely Nights” canciones todas ellas exquisitas que nos hicieron vibrar. Un concierto impresionante, especialmente emotivo e impactante. THE VAL se reafirman como una banda con una proyección internacional muy importante, con un proyecto de un valor incalculable, al que le auguramos una trayectoria muy larga. Espero y deseo, que los gurús de la industria musical, sepan valorar en su justa medida el talento de esta banda, y sobre todo, que el público se entregue al deliro solemne de su música prodigiosa. En Madrid, nos dejaron un sueño hecho realidad, una banda que llega directo al corazón, sin artificios mayestáticos, pero con la precisión del láser. Una banda extraordinaria, a la que no dejaré de seguir, porque son de los que hacen afición.

CHEMA GRANADOS

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