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EL ROCK NO ES CUESTION DE SEXO

Las mujeres y el rock en nuestro país, un ejemplo de empuje creativo.

CHEMA GRANADOS

Desde que rock se convirtió en una expresión artística mayoritaria, emergiendo de entre los escombros de aquellas noches de blues en los algodonales de New Orleans, donde los exclavos hallaron un medio con que combatir su infortunio, la historia del rock se ha ido escribiendo para dejar constancia de acontecimientos memorables, de turbulentas reconversiones, y de sentimientos poderosos, que se han ido transmitiendo de generación en generación. Todos los que nos sentimos emocionalmente vinculados al rock, somos herederos de esa historia, aunque se haya fraguado en gran parte en un país remoto, a miles de kilómetros de nuestra tierra. No existen por tanto, barreras idiomáticas, ni límites de expresión, porque la música, y el rock en particular, tienen el don imperecedero de traspasar límites, de impactar en el centro neurálgico de los corazones. Directo y duro. A lo largo del paso del tiempo, el rock ha ido experimentado procesos de reconversión, modas más o menos sostenibles, oscuros pasajes, redifinición de valores, y a veces, deficit de creatividad. Sin embargo, es una forma de expresión artística que ha superado todas las modas, todas las corrientes mediáticas, todas las imposiciones, todas las represiones económicas, y todos los lastres que hemos tenido que arrastar.

DORO

Llegados a este punto conviene preguntarse: ¿Es el rock una cuestión de sexo? ¿En qué medida el rock es forma de expresión hecha exclusivamente para hombres? ¿Están las mujeres peor dotadas que el hombre a la hora de componer rock?. Si analizamos la historia del rock en su amplio contexto, podemos aseverar, que en contra de lo que puedan opinar los sectores más ortodoxos, el rock no es una cuestión de sexo, sino más bien de sentimientos. Si bien es cierto, que a la hora de analizarlo con porcentajes, podemos apreciar un alto número de artistas masculinos, lo que no resta credibilidad al trabajo femenino en el ámbito del rock. Todos hemos admirado las canciones de Patti Smith, Devorat Harris, y por supuesto, la enervante carrera de Janis Joplin. Si bien hay referencias contrastadas de los enormes escollos y dificultades que tuvieron que soportar para poder hacerse con un hueco en la escena. También, habría que hacer aqui referencia al movimiento Riot Grrrl, surgido hace veinte años en la escena punk independiente norteamericana de los noventa, concretamente en Olimpia, capital del estado de Washington, que clamó contra la preponderancia del hombre en el rock con un festival denominado International Pop Underground Convention de agosto de 1991, donde solo tocaban bandas formadas por mujeres.. Por él pasaron grupos como Bratmobile, 7 Year Bitch o Suture, uno de los proyectos de Kathleen Hannah, que se iba a convertir en cabeza visible del movimiento al frente de la banda local Bikini Kill. Hasta entonces las mujeres habían tenido que soportar el estereotipo de groupies, o mera sex symbol. Aquello fue el comienzo.

JANIS JOPLIN

En el siglo en que vivimos el escenario es muy diferente, y la incorporación de la mujer en los combos de rock, punk y metal es un hecho evidente y admitido con todal naturalidad. Atras quedan en el recuerdo Lita Ford, Vixen, o las Girlschools, pero ahora tenemos a Doro, Simone Simons (Epica), Cristina Scabia (Lacuna Coil) Anne Nurmi (Lacrimosa) por enumerar algunos nombres.

Para hablar de mujeres y rock en nuestro país hay que partir de una figura carismática de la escena. Se llamaba Azucena Martin Dorado, y fue la primera vocalista de una de las bandas pioneras del rock en nuestro pais: Santa. Su potencia en el escenario, y su fuerza expresiva se ganó el respeto del público y de los compañeros de oficio. Su mirada severa, sus gestos histrionicos y sus vestuarios heavys, conformaron un personaje que quedará grabado a fuego en nuestra historia del rock. Azucena sería relevada por otra gran cantante, Leonor Marchesi (Purpura) quien acepto el relevo y la responsabilidad de convertirse en frotman de una banda como Santa. Desde quella época, los ochenta, hasta nuestros días, se han ido sucediendo mujeres al frente de bandas de rock. Luz Casal fue de las primeras, y también Aurora Beltrán (Tahures Zurdos) pero afortunamente, día a día han ido demostrando

AZUCENA. SANTA

que son muy capaces de comunicar con el público, más allá de un cuerpo bonito, de una figura femenina, y de ese patrón estereotipado. Hemos querido preguntar a alguna de ellas acerca de su visión respecto de su trabajo en el mundo del rock. En general, de sus respuestas se destaca la normalidad con que son tratadas. En definitiva, las barreras de sexo se han roto de manera tácita. No hay limites, y la mujer posee peso específico propio. Esto demuestra una evolución positiva, desterrando el sentimiento retrógrado que existe en muchos sectores de la sociedad respecto al género femenino, y de que el papel de la mujer tiene un valor predominante en la escena, a pesar de que siempre habrá sectores más reacciones a la hora de aceptar a la mujer como frotmnan de una banda de rock. Ejemplos de credibilidad hay unos cuantos: Laura Rubio (Garaje Jack). Aroa Martinez, (Khael), o Itea Benedicto (Niobeth) por poner un ejemplo. Hay muchas más. Seguro que muchas que no tendremos referencias, pero las que a continuación os presentamos, os puedo asegurar que son grandes artistas y muy representativas. Nadie mejor que ellas para definir su papel en este mundo del rock.

AGNES CASTAÑO. LILITH

AGNES: "Tengo un carácter fuerte y estoy muy segura de lo que hago, eso se transmite a la gente"

Agnes es un animal de escenario. Expresa por cada poro de su cuerpo. La vitalidad hecha rock. Es capaz de transformarse en un feroz estallido o en una caricia rumorosa. Una artista integral

Habida cuenta de que el rock es una manifestación musical enérgica, demoledora, y donde entran en juego los sentimientos más vitalistas. ¿Cuándo llegó un momento en tu vida que sentiste la necesidad de expresarte a través del rock, y no de otro estilo musical? ¿Qué hallaste en el rock, que no había en otros estilos?

En los 90 yo era una chica complicada, muy rebelde. Traumatizada por la ausencia de un padre. Frustrada por la enfermedad de la epilepsia que conlleva ser un inadaptado social en el cole y estar muy limitado física e intelectualmente debido a la fuerte medicación. Un día ví a kurt Cobain, que tenía los mismos problemas que yo y algunos más, haciendo de todo ese dolor algo artístico y rentable. Y aunque él no lo creía así, consiguió ayudar a muchos, haciendo algo de consumo masivo y a su vez auténtico y coherente.  Me di cuenta de que el rock era el puente que yo andaba buscando para comunicarme con el mundo real, con la sociedad. Era mi oportunidad de adaptarme y ser útil a los demás. Más tarde he llegado a pensar que no fui yo quien escogió mi destino, sino que fue el rock y concretamente LILITH que me reclutó en sus filas con algún propósito que poco a poco se va perfilando.

Aunque tradicionalmente, los puestos de frotmman estaban reservados a los hombres, fueron apareciendo mujeres que se hicieron cargo del liderazgo en bandas de rock de todas las vertientes, desde el rocanrol al metal. ¿Cuáles fueron tus modelos a imitar, de los cuales aprender para poder subir a un escenario?

No he seguido ningún modelo. Me gustan especialmente algunas rockeras como Bonnie Tyler, Janis Joplin, Alanah Milles, Susy Quatro, Joan Jett, Aurora Bertrán, las Riot Girls de los 90. Pero no son influencias para LILITH, no más de lo que nos influye cualquier cosa en la vida. Nuestra puesta en escena es lo que nos sale del alma y de las tripas. Musicalmente somos muy eclécticos. Y nuestra estética procura ser austera pues creo que los valores del rock deben despojarse de parafernalias y vanidades. El rock debe ser pura energía vital, puro instinto, pura pasión y grandes dosis de conciencia. Para transmitir todo eso es necesario un acto de introspección y olvidarse de los demás.

Un buen cantante debe liderar su banda, saber controlar el espacio escénico, y ser impulsor de sentimientos en el público. ¿Crees que tu condición de mujer te ha restado credibilidad y respeto frente al público?

No, en absoluto. Creo que la credibilidad de cualquier persona, de cualquier artista se la da la veracidad de sus sentimientos, ideales e intenciones. Y el respeto te lo da la constancia, el trabajo, el tiempo y la madurez.

Es difícil la carrera de un músico de rock, como todos sabemos hay que superar numerosos escollos, sufrir muchas decepciones, y sacar lo mejor de uno mismo para levantarse y seguir adelante. ¿El hecho de ser mujer te ha supuesto un obstáculo añadido? ¿Crees que a las mujeres se les exige un plus de credibilidad?

El rock es un espejo de la sociedad y sí, a las mujeres siempre se nos exige un plus en todo frente a lo que se exige a los hombres. Pero para erradicar el machismo hay primero que dejar de tenerlo en cuenta. Además, el verdadero obstáculo está siendo el hundimiento de la industria discográfica, la crisis económica global y, el hecho evidente, que el rock ya no es un estilo de masas como en los 80.

A veces, se tiende a ver una mujer sobre el escenario como un elemento extraño, inverosímil, cuando no, como un icono sexual ¿Has sentido algún tipo de discriminación  machista dentro del rock por parte de compañeros o público en general?

Generalmente no he tenido ese problema. Tengo un carácter fuerte y estoy muy segura de lo que hago, eso se transmite a la gente. Pero algunas veces sí que me he topado con hombres machistas que asocian el rock o alguna de sus vertientes, frecuentemente el heavy, a lo masculino. Les cuesta ver a una mujer al frente de una banda de rock. Tampoco entienden el contenido de mis letras, ni los conceptos socioculturales del espectáculo que ofrece LILITH. Se suelen quedar con aspectos superficiales de nuestro show como la puesta en escena o mis medias rotas. Tampoco me parece mal. Cada cual que interprete a LILITH en base a sus necesidades y/o capacidades.

Cuando se sube al escenario, y el artista se trasforma, comienza el intercambio de sentimientos, de sensaciones bajo los compases de la música ¿Qué clase de sensaciones y de sentimientos experimentas sobre un escenario?

Amor, comunión, electricidad y poder.


PATRICIA TAPIA. (MAGO DE ÖZ /  KHY)

PATRICIA TAPIA: "creo que un cantante tanto hombre como mujer tiene que trasmitir "

Una vez la llamé la Monserrat Caballé del rock, y creo que no me quedé corto. Su gran versatilidad vocal la convierten en una artista esencial, rigurosa, con unos matices vocales increíbles y un directo muy expresivo.

Habida cuenta de que el rock es una manifestación musical enérgica, demoledora, y donde entran en juego los sentimientos más vitalistas. ¿Cuándo llegó un momento en tu vida que sentiste la necesidad de expresarte a través del rock, y no de otro estilo musical?

Desde que era muy pequeña siempre quise dedicarme a la música y ser cantante aunque hasta que no cumplí los 18 no pude intentarlo en serio, siempre me gustó el rock, aunque no es el único estilo que me gusta, es con el que más me identifico y desde que empecé a cantar en grupos , versioneando al principio, siempre  fue el rock. Supongo que no es algo que he buscado es algo que me ha encontrado a mi, de hecho la primera banda con la que grabé 2 discos fue Nexx y ahora estoy en Mago de Oz… quizás fue el destino.

¿Qué hallaste en el rock, que no había en otros estilos?

Sobre todo mucha fuerza y pasión, puedo expresarme mejor, de una forma mar fuerte pero también de una forma mas dulce… para mi tiene mas energía.

Aunque tradicionalmente, los puestos de frotmman estaban reservados a los hombres, fueron apareciendo mujeres que se hicieron cargo del liderazgo en bandas de rock de todas las vertientes, desde el rocanrol al metal. ¿Cuáles fueron tus modelos a imitar, de los cuales aprender para poder subir a un escenario?

No tengo un solo modelo, me gustan tanto cantantes femeninos como masculinos, desde Fredy Mercury, Tina Turner, jannis Joplin…hasta Michael Jackson, alannis Morrisette, aunque claro esta supongo que siempre tienden a gustarme mas los cantantes de rock, jejeje

Un buen cantante debe liderar su banda, saber controlar el espacio escénico, y ser impulsor de sentimientos en el público. ¿Crees que tu condición de mujer te ha restado credibilidad y respeto frente al público?

No, para nada, creo que un cantante tanto hombre como mujer tiene que trasmitir y hacer llegar a la gente cada momento en el escenareo y para eso no importa el sexo sino el sentimiento.

Es difícil la carrera de un músico de rock, como todos sabemos hay que superar numerosos escollos, sufrir muchas decepciones, y sacar lo mejor de uno mismo para levantarse y seguir adelante. ¿El hecho de ser mujer te ha supuesto un obstáculo añadido? ¿Crees que a las mujeres se les exige un plus de credibilidad?

Bueno puede ser que en el rock sea algo mas difícil que en el pop para una mujer pero también creo que poco a poco eso está cambiando y que cada vez hay mas grupos dentro del rock con una voz femenina al frente.

A veces, se tiende a ver una mujer sobre el escenario como un elemento extraño, inverosímil, cuando no, como un icono sexual ¿Has sentido algún tipo de discriminación  machista dentro del rock por parte de compañeros o público en general?

Por parte de compañeros nunca y en cuanto al público supongo que siempre hay de todo pero hasta ahora la verdad es que tampoco, al menos directamente, pero bueno he tenido mucha suerte, si es cierto que alguna vez me han comentado que una voz femenina cantando rock se le hacía raro, pero que les gustaba como sonaba…

Cuando se sube al escenario, y el artista se trasforma, comienza el intercambio de sentimientos, de sensaciones bajo los compases de la música ¿Qué clase de sensaciones y de sentimientos experimentas sobre un escenario?

Es una sensación indescriptible, un subidón de adrenalina mezclada con una pizca de nerviosismo y euforia, todo a la vez, es increíble. Son muchas emociones condensadas, miradas de gente emocionadas compartiendo contigo las mismas emociones… una auténtica pasada.


PILAR SANCHEZ. PAN DE HIGO

PILAR SANCHEZ: «…no pretendo imitar a nadie, escucho e intento aprender…»

Habida cuenta de que el rock es una manifestación musical enérgica, demoledora, y donde entran en juego los sentimientos más vitalistas. ¿Cuándo llegó un momento en tu vida que sentiste la necesidad de expresarte a través del rock, y no de otro estilo musical? ¿Qué hallaste en el rock, que no había en otros estilos?

A los 14 años escuché por primera vez “No sé que hacer contigo” y “Tentando a la suerte”, me costó unos meses averiguar que el grupo se llamaba Barricada. Desde entonces me enganché a ellos junto con Extremoduro y Rosendo y ahí empezó todo. No se puede explicar, es un estilo musical que me llena, unas letras que no buscan la rima fácil, esas guitarras que no dejan que pares de saltar… Y no quiere decir que no me gusten otros estilos musicales, pero el que más me llena es el rock, sin duda. Nunca se me pasó por la cabeza subirme a un escenario, pero el destino quiso que me cruzara con Marc y fue él quien me arrastró hasta este mundo de locos pero apasionante. Aún recuerdo el pánico de los primeros conciertos…

Aunque tradicionalmente, los puestos de frotmman estaban reservados a los hombres, fueron apareciendo mujeres que se hicieron cargo del liderazgo en bandas de rock de todas las vertientes, desde el rocanrol al metal. ¿Cuáles fueron tus modelos a imitar, de los cuales aprender para poder subir a un escenario?

Nunca he tenido modelos, he escuchado voces como Shakira, Amaral, Aurora Beltrán… no pretendo imitar a nadie, escucho e intento aprender.

Un buen cantante debe liderar su banda, saber controlar el espacio escénico, y ser impulsor de sentimientos en el público. ¿Crees que tu condición de mujer te ha restado credibilidad y respeto frente al público?

Para nada, diría que todo lo contrario, no es muy común encontrarte una mujer en este mundo tan de hombres, y no es común precisamente por eso, porque nos creemos que es un mundo de hombres, es cuestión de cambiar la mentalidad.

Es difícil la carrera de un músico de rock, como todos sabemos hay que superar numerosos escollos, sufrir muchas decepciones, y sacar lo mejor de uno mismo para levantarse y seguir adelante. ¿El hecho de ser mujer te ha supuesto un obstáculo añadido? ¿Crees que a las mujeres se les exige un plus de credibilidad?

Para mi no ha sido ningún obstáculo, más bien todo lo contrario, la gente se sorprende cuando ven que formo parte del grupo y quizá el hecho de ser mujer hace que presten un poco más de atención porque es una novedad.

A veces, se tiende a ver una mujer sobre el escenario como un elemento extraño, inverosímil, cuando no, como un icono sexual ¿Has sentido algún tipo de discriminación  machista dentro del rock por parte de compañeros o público en general?

Nunca, y espero no encontrarme nunca en esta situación, porque significará que nos hemos quedad en la edad de piedra.

Cuando se sube al escenario, y el artista se trasforma, comienza el intercambio de sentimientos, de sensaciones bajo los compases de la música ¿Qué clase de sensaciones y de sentimientos experimentas sobre un escenario?

Eso no se puede describir, intentas darlo todo a pesar de las adversidades, examinas a la gente e intentas adivinar si se lo están pasando igual de bien que tú, hay bolos mejores, bolos peores, público entregado y más reservado. Cada concierto es como un examen en el que siempre intentas sacar un diez, pero sobre todo, disfrutando de todos los segundos que se te permite pisar el escenario. Si después de todo esto descubres que alguien más a parte de ti está cantando tus canciones, entonces ya no se puede pedir nada más.

NIEVES LUCERÓN. DULCE NEUS

NIEVES LUCERÓN "...en el rock encontré una forma de expresión, energía, vitalidad, pasión y una manera de hacer mía aquellas canciones que tanto me gustaban..."

Habida cuenta de que el rock es una manifestación musical enérgica, demoledora, y donde entran en juego los sentimientos más vitalistas. ¿Cuándo llegó un momento en tu vida que sentiste la necesidad de expresarte a través del rock, y no de otro estilo musical? ¿Qué hallaste en el rock, que no había en otros estilos?

He estado cantando toda mi vida, comencé siendo muy pequeña en el típico coro de pueblo, luego en corales, y cuando era una adolescente estaba en una orquesta haciendo versiones de todo tipo, siempre he escuchado mucha música y de muchos tipos, pero fue cuando comenzamos el trabajo con la banda de versiones de rock de todos los tiempos cuando me di cuenta de que el rock había estado presente en toda mi vida y era lo que me gustaba hacer en el escenario, me sentía identificada con las canciones que cantaba, en el rock encontré una forma de expresión, energía, vitalidad, pasión y una manera de hacer mía aquellas canciones que tanto me gustaban.

Aunque tradicionalmente, los puestos de frotmman estaban reservados a los hombres, fueron apareciendo mujeres que se hicieron cargo del liderazgo en bandas de rock de todas las vertientes, desde el rocanrol al metal. ¿Cuáles fueron tus modelos a imitar, de los cuales aprender para poder subir a un escenario?

La suerte de estar en una banda de versiones me hizo escuchar mucha música y de conocer a muchas cantantes como: Pat Benatar, que siempre me ha gustado mucho, Tina Turner, Bonnye Tyler, Janis Joplin, Luz Casal y también cantantes masculinos como Eric Martin de MR Big.

Un buen cantante debe liderar su banda, saber controlar el espacio escénico, y ser impulsor de sentimientos en el público. ¿Crees que tu condición de mujer te ha restado credibilidad y respeto frente al público?

En alguna ocasión cuando la gente te desconoce me da la impresión de que si, por parte del público no lo he percibido porque siempre que salgo a un escenario, salgo a un terreno donde me gusta estar y me siento segura, e intento transmitir eso a la gente y darlo todo, sin embargo si que en alguna ocasión de cara a gente de producción, de salas o de otros grupo que te desconocen, notas esa mirada de interrogación de haber que hace una chica en este mundo.

Es difícil la carrera de un músico de rock, como todos sabemos hay que superar numerosos escollos, sufrir muchas decepciones, y sacar lo mejor de uno mismo para levantarse y seguir adelante. ¿El hecho de ser mujer te ha supuesto un obstáculo añadido? ¿Crees que a las mujeres se les exige un plus de credibilidad?

A las mujeres en la sociedad actual en diversas ocasiones y en mucho ámbitos nos piden un plus de credibilidad y en el rock pasa constantemente pero es una sensación que me da fuerza, además hay muchas mujeres que no solo en la música sino en las diferentes expresiones artísticas luchan cada día para romper y superar estas barreras, e intento fijarme en ellas para que me sirvan de referente y a su vez intento plasmar esa vitalidad y esa lucha en las canciones del grupo.

A veces, se tiende a ver una mujer sobre el escenario como un elemento extraño, inverosímil, cuando no, como un icono sexual ¿Has sentido algún tipo de discriminación  machista dentro del rock por parte de compañeros o público en general?

En alguna ocasión si que habido personas pero de carácter aislado que han confundido las cosas, pero eso no deja de ser algo anecdótico, sin embargo si veo discriminación machista cuando el reclamo de un videoclip son stripers femeninas y a lo mejor la letra no va para nada sobre eso, en las letras de los grupos que plasman a las mujeres como simples objetos carentes de voluntad o capacidad de decisión, así como cierta iconografía en carteles, camisetas y portadas de discos, en la que se utiliza el cuerpo de la mujer como un simple objeto y/o como deseo sexual para hombres.

Cuando se sube al escenario, y el artista se trasforma, comienza el intercambio de sentimientos, de sensaciones bajo los compases de la música ¿Qué clase de sensaciones y de sentimientos experimentas sobre un escenario?

El escenario, si lo llevas dentro es algo que no puedes dejar aunque al principio te resulte mas o menos difícil, o en alguna ocasión no se disfrute tanto, pero realmente si lo llevas dentro como he dicho antes, es algo que necesitas, es el cúmulo de sensaciones, la adrenalina, la energía, la emoción y la pasión por lo que estas haciendo, es algo difícil de describir pero sin embargo te hace sentir viva, son aquellos instantes por los que el trabajo constante, las horas, las tristezas, en fin por todo lo que rodea a la música y hace que todo esto, merezca la pena.

2 Comments
  1. Mae says

    Muy interesante el texto y necesario rescatar la contribución de estas mujeres. Creo que el hecho de que el rock esté masculinizado se debe en buena medida a que los hombres, tradicionalmente, han tenido mayor tiempo libre que dedicar al ocio y desarrollar su potencial artístico. En ese tiempo, las mujeres, seguían dedicando su tiempo a las tareas del cuidado. Gracias por el texto

  2. […] Si quereís documentaros algo más en el tema, os dejamos un enlace al reportaje que realizamos en esta misma casa dedicado a las mujeres y el rock, con las entrevistas de Agnes Castaño (Lilith), Patricia Tapia (Maho de Öz, KHY) Nieves Lucerón (Dulce Neus) y Pilar Sánchez (Pan de Higo) http://rockcultura.es/el-rock-no-es-cuestion-de-sexo […]

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