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PONCHO K, FIN DE GIRA EN MURCIA

 

 

PONCHO K EN UNA IMAGEN DE ESTUDIO. FOTO: ARCHIVO

El próximo sábado 28 de Enero PONCHO K termina su gira «Una Historia Con Las Manos» en la Sala Stereo de la capital murciana. Le acompañarán los valencianos MALSUJETO.

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Durante el año 2011 PONCHO K ha estado celebrando sus 10 años de carrera con un fin de gira que se alarga hasta los primeros meses de 2012. Todos los conciertos cuentan con una oferta especial y limitada de entradas a 10 euros, en cada ciudad hay invitados y se interpretan cuatro o cinco temas de los tres primeros discos, además de una canción inédita que aparecerá en su nuevo trabajo.

El 13 de abril de 2010 PONCHO K publicó su nuevo álbum, «Una historia con las manos». Producido por Fernando Montesinos, este disco es por derecho la obra cumbre de la carrera de este compositor y cantante sevillano de nacimiento que publicó su primer álbum, «No quiero empates», en 2001, al que siguieron «Destino de pluma y mano», «Cuantovaqueré» y «Cantes valientes»«Una historia con las manos» es su quinto álbum, y en él eleva al grado máximo su esencia de “rock con pinceladas flamencas, poesía callejera”, como él suele decir, la lleva más allá y se confirma como uno de los autores excepcionales de la escena española.

Tras cumplirse diez años de la aparición de su primer trabajo, «Una historia con las manos» es el álbum más consistente y brillante de PONCHO K, tanto desde el punto de vista musical como del literario (dos elementos unidos de manera inseparable) y en el que han colaborado personajes de la talla del poeta Marcos Ana, el músico Rubén Pozo (PEREZA) y la cantante María Malapinta, entre otras colaboraciones entrañables. Con una actitud de rock callejero, duro, independiente, y una altura en los textos muy poco habitual en la música española, PONCHO K se ha asentado en un estilo del que se ha convertido en referencia, apoyado por un trabajo inagotable de conciertos y giras a pie de carretera. PONCHO K es un creador elegido que derrocha inspiración en cada estrofa que pare sin conceder tregua a la mediocridad y eso es prestigio ganado canción a canción, noche a noche, verso a verso.

«Una historia con las manos» comienza con la canción «Amor a cuentagotas» («Que no, que ya no quiero un amor con cuentagotas. Mi paciencia no está rota, es que me cansé de dar abrazos a desconocidos»), es la canción perfecta, la que te ayuda a levantarte todas las mañanas («El cambio a una nueva etapa me renueva y me da otra expectativa más optimista ante la vida», dice PONCHO K de la canción). Después llega «Un golpe por seguir vivo» («Destrocé la lección del abuelo buscando mi propia historia, aprendí a desmembrar entresijos leyendo un poco de historia») y el rock vibrante («Para coger un nuevo camino tienes ke empezar por matar el pasado y buscar tu propio motivo») y con «Una historia entre las manos» («Déjame que te cuente una historia con las manos que te sepa a caramelo, que me estrelle con tu boca, que eyacule en tu barriga, que me siembre en tu agujero, que te grite como un cerdo») llega algo de tranquilidad rítmica en otra magnífica canción que mantiene el disco en los terrenos del rock («A un amor ke deja huella siempre se le escribe una canción»). «Manolito Caramierda« (“Prepara el cazo y amarillea la habitación, otro lonchazo le pone la pila y lleva en la mente la cara de 20 que en la clase es un pringao y está harto de escuchar: Manolito er Caramierda…”) rasca en las aulas con dureza y una música de ingenuidad aparente («Una historia aparentemente cachonda pero ácida en el fondo, porque no está tan lejos como pensamos, aunque espero que lo llegue nunca», dice PONCHO K del tema), mientras «Pistolas» («Corro sin tregua y no escucho revueltas, si no paro es por los palos que me han vuelto majareta. Sé bastón en mi camino y faro que nunca encuentro») vuelve la caña contundente en un tema que refleja la riqueza que recorre los textos del álbum («La búsqueda de mi yo después de una decepción»). Con «Laureles» («Me gusta que que no duermas sola y a media noche desvelarme, pegarme un roce de espalda y acurrucarme, sabiendo que por la mañana me va a mirar con cara larga») aparece el flamenco por derecho en unas alegrías cabales con guitarras españolas, cajón, contrabajo y palmas, sin otros elementos eléctricos. «El último sol» («A la vuelta de la esquina estaba ayer corriendo como un descosido, pensando que se iba la vida, si ya no hay templos que me aguarden ni jaleo en este antro para tomarme otra copa») vuelve a cambiar de tercio y suenan guitarras acústicas, mandolinas y voces a cargo de Rubén Pozo de PEREZA en un rock en medio tiempo («Una noche de parranda en la que se me vienen ráfagas de responsabilidad por la moral impuesta desde el principio de mis días»). «Punki gitano« («Soy huracán de pasiones, rabia incandescente que no se conforma con mirar desde el otro lado del puente») es una canción de ambiente más fronterizo, con metales y PONCHO K con dejes flamencos («Pasión desbokada por reivindicar una forma de kerer desde las mismas raíces»). En «¿El tren de la rendición?» («Mientras se derrumba el mundo me lavo los dientes. No quiero oir más rumores que apaguen los soles de mi porvenir») PONCHO K vuelve a sorprender con una canción que mantiene la tensión rock y estructura diferente con la aparición de María Malapinta («Soy siempre yo el que marco mi vida sin patrones, sea komo sea»). El disco emboca la recta final con «Estrépito» («Buscando un pedazo de tierra que le de rienda suelta a mi rabieta, como un gallo peleón») que aumenta la tensión en un tema trepidante, con otro estribillo de libro («La reflexión de una tarde cualkiera desde mis ojos diminutos mirando al mundo»), y termina con «El ojo en el ladrillo«, una canción emocionante, un homenaje a Marcos Ana, poeta salmantino de 90 años y uno de los símbolos de la lucha antifascista, que al final del tema recita un fragmento de su poema «Mi corazón es patio»: “Soñé que el mundo era un redondo espectáculo envuelto por el cielo, con ciudades y campos en paz, con trigo y besos, con ríos, montes y anchos mares donde navegan corazones y barcos. Pero el mundo es un patio donde giran los hombres sin espacio».

Son las canciones de «Una historia con las manos«, un álbum que marcará la nueva década del rock de este país. Directo, natural, duro, rebelde, independiente, fraternal, humano, emocionante y sobre todo, sincero. Un disco que recoje con valentía la herencia de (como se lee en la web de PONCHO K) KIKO VENENO, PATA NEGRA, TRIANA, EXTREMODURO o ALBERT PLA y la lleva por caminos nuevos, aceptando el compromiso y superando el reto. PONCHO K ha creado estilo.

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